Hoy he abierto el periódico y solo he visto malas noticias. En realidad era el ADN. Sí, el de gratis. Al abrirlo me ha recordado que nunca podré comprarme la Playstation 3, y que aún así es otra cagada de Sony desde su catastrófico Beta. Ahora la consola solo es para privilegiados. Pero eso no significa que no la quiera, que no la desee. Es 35 veces más potente que su antecesora. Y punto.
Después, me he preguntado porqué mi querido amigo Michael Scofield tiene que seguir pensando una temporada más. Una temporada más se traduce a un guión forzado, a nuevos personajes no necesarios, a la caída del mito del protagonista de la serie. Una tercera temporada de Prision Break. La verdad es que si no escapa de ésta, ‘el tatuajes’ caerá con la misma rapidez que entró y salió de la cárcel. Encima dicen que los van a volver a meter en otra prisión, esta vez la de Panamá. ¿Dónde se va a tatuar en esta ocasión los planos? Una tercera temporada es matar a Scofield. No a la tercera temporada de Prision Break.
Y encima, Jennifer López se pone a cantar en castellano. Lo que faltaba. Pueden usarla para la banda sonora de la nueva temporara.