jueves, 18 de octubre de 2007
¡Que bonita es Barcelona! Apenas llevo tres semanas en la capital —como diría uno de pueblo— y aún no me acostumbrado. Hay mucha gente, coches, estrés, y no busques silencio que aquí no existe. También estoy en fase de prueba, en Standby. Acostumbrándome a muchas cosas. Porque, aunque no lo creáis, las diferencias entre mis dos casas son muchas. Eso no quiere decir que esté mal, todo lo contrario. Si alguien me preguntase en estos momentos el “¿Cómo estás?”, contestaría sin pensar lo mismo que Kevin Spacey en el final de American Beauty: Hace mucho que nadie me pregunta eso. Estoy muy bien.

Últimamente he tenido algunas visitas. Algunas ya esperadas, otras no. A la gente le gusta mi nuevo hogar, es acogedor. Se hace raro enseñar tu piso. Siempre había sido al revés. Esto es mi habitación —“la suite” como le llamamos—, esto es el baño, el comedor-cocina, la galería, etc. Soy un novato en esto de las convencionalidades, que no significa que no me agrade seguirlas, simplemente se me hace extraño. Eso debe ser que me estoy haciendo mayor. ¡Quién me lo iba a decir! Lo mejor de todo, las escaleras; pero no quiero contar nada de ellas, porque da para un post dedicado.

Supongo que la mejor imagen que debiera poner aquí es una de mi nuevo rinconcillo, pero prefiero poner un vídeo que no tiene nada que ver ¿Por qué? No sé, es un buen recuerdo que me hace reír cada vez que lo veo:


Publicado por ese_manelillo @ 21:35
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