¡Feliz Navidad a todo el mundo! Los que no celebren el día de St.Esteve, se siente, fiesta autóctona que se ha de aprovechar; para algunos un alivio. Un alivio porque en estas fechas uno está en digestión permanente y tener que comer aún más asusta, y es que es casi una obligación. ¿Una razón para comer tanto? Se podría señalar como un acto de amor propio, un plato tras otro sin que éste sea el último.
Pese a todo eso, son unas fechas para pasárselo bien a parte de comer, estar con la familia y con tus amigos. Este año, como el turrón, he vuelto por Navidad. Ha sido una Navidad un poco diferente… Lo que sigue igual es la imposible decisión respecto al fin de año; como todo el mundo, yo no sé dónde ir.
Os dejo con unas fotillos de hace dos viernes, donde con mis compañeras fui a un concierto que me impresionó bastante; su sonido en directo junto con la locura contagiada por la sala Apolo resultó ser una noche divertida y también un gran cuadro hecho de la nada.